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Qué esperan los economistas del "Chacho": la nueva cuasimoneda riojana

Milei aseguró que no rescatará a la cuasimoneda en caso de perder la paridad con el peso. La última vez que se experimentó una situación similar fue durante la crisis del 2001

Miércoles 10 de Julio de 2024

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00:14 | Miércoles 10 de Julio de 2024 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma

Finalmente, el gobierno de La Rioja comenzó a pagar a los empleados estatales de la provincia con los Bonos de Cancelación de la Deuda (BOCADE), popularmente conocido como "Chachos", por la imagen del caudillo riojano Ángel Vicente Peñaloza que figura en el bono. Se trata de la primera cuasimoneda que se emite en el país desde la crisis del 2001, aunque a diferencia de aquella experiencia, el presidente de Javier Milei aseguró que no los rescatará vía el Banco Central, como sí sucedió hace un par de décadas. Entre los economistas hay escepticismo de que la iniciativa pueda prosperar si se sostiene en el largo plazo.

Según la Ley 10.703 emitida por la provincia cuyana a principios de año, el gobernador riojano, Ricardo Quintela, tiene autorización para emitir "chachos" por $22.500 millones, de los que 30% se pueden destinar al pago de los salarios de los empleados públicos. Además de tener paridad 1 a 1 con el peso, se estipuló que los bonos solo tendrán circulación provincial y podrán usarse en comercios, el pago de impuestos y servicios locales.

Se trata de la primera cuasimoneda que circula en Argentina desde principios de 2004, cuando al calor de la crisis de la Convertibilidad muchas provincias recurrieron a la emisión de estos bonos. En su punto más álgido, entre diciembre de 2002 y febrero de 2003, se alcanzó un stock de cuasimonedas equivalente a $7.814 millones de aquel entonces, según estadísticas del Banco Central.   

Este lunes, Milei afirmó que no rescatará cuasimonedas emitidas por gobiernos provinciales. "No seremos cómplices de irresponsables que buscan engañar a la gente con la falsificación de papel”, afirmó vía Twitter. Ya en enero, había advertido que, “a diferencia de lo que pasó en el pasado, de ningún modo (las cuasimonedas) van a ser rescatadas por el Gobierno Nacional”

Por su parte, las autoridades provinciales justificaron la medida ante “el no envío de los fondos que le corresponde a la provincia por parte del gobierno Nacional, la devaluación, el ajuste y la profunda crisis que están atravesando todas las provincias”.

La Rioja es una de las provincias más dependientes de las partidas de Nación. Según estimaciones de Politikón Chaco, el año pasado representaron el 89% de los ingresos, mientras que durante el primer trimestre bajó levemente al 84%, explicada por la merma de las transferencias no automáticas. Durante la primera mitad del año, los envíos discrecionales prácticamente dejaron de existir: cayeron un 98,9%. Mientras, los envíos automáticos bajaron un 10,1% en ese mismo periodo. 

 

La emisión del chacho: entre la espada y la pared

El economista e investigador del Conicet Alfredo Curuchet, explicó que no es una buena idea tomar "como parte de la normalidad" la emisión de cuasimonedas para financiar el déficit fiscal. "Me parece problemático si esto empieza a hacer que los gobiernos provinciales, nacionales o municipales no reparen en que existe una restricción presupuestaria", argumentó. Sin embargo, planteó que "el gran problema" es la política económica que adelante el presidente Javier Milei. 

"Por un lado, está generando una recesión enorme que obviamente hace que caiga el nivel de actividad y que caiga la recaudación de impuestos, lo que perjudica las finanzas de las provincias. Y por el otro lado, el gobierno nacional está usando la distribución de fondos nacionales a las provincias como una herramienta de disciplinamiento político", planteó. "Ante esa situación, me parece que peor sería cortar por la mitad los sueldos a los médicos y a los docentes de la salud y la educación provincial", ejemplificó.

Para el economista Roberto Arias, será fundamental para mantener la paridad con el peso la cantidad de bonos que se emitan y el uso que le dé el gobierno riojano. "La única utilización más o menos lógica en la que puede servir es tomarlo como un financiamiento específico para una situación muy particular, acotada en el tiempo, y que no sea demasiado relevante. Si lo van a usar para financiar el déficit permanente, ese déficit va a seguir y se va a volver un monto importante en relación con los recursos y la recaudación de la provincia. Ahí se va a ir a una paridad muy baja".

Sin embargo, planteó un efecto paradójico de acotar la emisión de cuasimonedas: "El problema que tiene esto es si no se va a emitir mucho y no se va a poder sostener un déficit permanente financiado de esa forma, la cuasimoneda pierde mucha utilidad para la provincia. Si tiene que ser poco y encima después va a volver todo como pago de impuestos provinciales, pierde bastante utilidad".

Por su parte, desde la Fundación Mediterránea son más pesimistas respecto al futuro del "chacho". En un informe de a principios de año sobre el caso riojano, el think tank liberal argumentó que "los agentes económicos buscarán desprenderse antes de esos papeles que de otras monedas, la velocidad de circulación aumentará, potenciando el descuento impuesto por el mercado al valor de esos bonos".

En consecuencia, "la población local sufrirá un golpe inflacionario adicional al impuesto por la propia dinámica devaluatoria del peso". Además, agregaron que las empresas instaladas en la provincia "verán encarecerse los impuestos nacionales en términos de la cuasimoneda, porque para pagar los impuestos nacionales deberán cambiar bonos locales por debajo de la par". 

 
Por Juan Marcos Pollio

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