El Ferroviario se aprovechó del andar irregular del Pincha de Domínguez.
Muslera en contra y Perello marcaron el 2-0 en los primeros minutos.
El equipo de Omar De Felippe pelea en lo más alto de la Zona A.
20:40 | Sábado 30 de Agosto de 2025 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
Estudiantes de La Plata es, por definición, un equipo imprevisible. En un fútbol argentino marcado por la irregularidad, el Pincha parece llevar esa lógica al extremo: en un mismo partido puede mostrar varias caras. Lo había sufrido contra Banfield, cuando pasó de ganar 2-0 a perder 3-2 en apenas un cuarto de hora, y volvió a padecerlo en Santiago del Estero, donde Central Córdoba lo sorprendió con una ráfaga demoledora.
El Ferroviario, decidido a imponer condiciones desde el inicio, aprovechó la fragilidad defensiva del equipo de Eduardo Domínguez y en diez minutos se puso 2-0. Con esa ventaja, manejó los tiempos de un partido clave para ambos: Estudiantes necesitaba los tres puntos para trepar a la cima de su zona y acomodarse en la lucha por la Copa Sudamericana; los de Omar De Felippe buscaban acercarse a Barracas Central y lo lograron, quedando como escoltas en soledad.
El cambio táctico de Domínguez tampoco ayudó. Al modificar el habitual 4-3-3 para apostar por un 4-1-4-1 con Piovi de enlace entre la defensa y el medio, el equipo perdió vuelo y profundidad ofensiva. En el complemento, con el ingreso de Cetré, Estudiantes mostró algo más de ímpetu, pero no tuvo continuidad ni energía para inquietar realmente. Llamó la atención incluso la pasividad en el tramo final: ni los futbolistas ni el entrenador protestaron cuando Gariano adicionó apenas tres minutos.
El resultado deja al Pincha en los puestos de arriba, aunque rodeado de dudas por su rendimiento cambiante. Central Córdoba, en cambio, confirma su buen presente y se ilusiona con pelear más arriba, ya como principal perseguidor de Barracas.