"Debe callar la voz de la guerra", exclamó el pontífice.
Hizo mención al tiroteo en una escuela de Minneapolis, donde murieron dos niños.
10:14 | Domingo 31 de Agosto de 2025 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
Tras la bendición del Angelus dominical, el papa León XIV volvió a hacer un llamado a la paz y lamentó que “por desgracia continúan sembrando muerte y destrucción los ataques en Ucrania, contra la capital Kiev y en otras ciudades”.
Invitó a todos a “no ceder a la indiferencia” y no nombró a Rusia como agresor. Afirmó que “debe callar la voz de la guerra” y renovó su solidaridad al pueblo ucraniano.
Se mostró “profundamente entristecido" y hablando en inglés, su idioma natal, mencionó el tiroteo en una escuela católica en Minneapolis, en Estados Unidos, en el que perdieron la vida dos niños y hay veintisiete heridos.
En un telegrama firmado por el Secretario de Estado vaticano, cardenal Pietro Parolin y enviado al arzobispo de Minneapolis, el Papa expresó su sincero pésame y apoyo espiritual “a todos los afectados por esta terrible tragedia, especialmente a los que ahora lloran la muerte de un hijo”.
Dos niños pequeños de ocho y diez años, fueron asesinados en sus pupitres y otras 17 personas resultaron heridas, 14 de ellas niños (dos en estado crítico) según el jefe de policia de la ciudad.
La tragedia se produjo en la iglesia católica romana de la Asunción y las autoridades confirmaron también la muerte del tirador, quien creen que se suicido después en el estacionamiento de la escuela. El atacante fue identificado como Robin Westman de 23 años.
Una multitud en la plaza de San Pedro, este domingo. (Reuter)Una multitud en la plaza de San Pedro, este domingo. (Reuter)
En su mensaje global, el pontífice pidió “el final de la pandemia de armas grandes y pequeñas que infectan nuestro mundo”.
Durante el rezo del Angelus, el Papa lamentó que “muchas veces reducimos la vida a una competición” a instó a que la Iglesia “sea para todos un taller de humildad”.
“Es necesario repensar como muchas veces reducimos la vida a una competición, como perdemos la compostura con tal de obtener algún reconocimiento, como nos comparamos inútilmente los unos con los otros”, dijo.
El pontífice durante su bendición. (AP)El pontífice durante su bendición. (AP)
Robert Francis Prevost, que cumplirá 70 años en setiembre, agregó que “se vuelve muy importante vernos a través de la mirada de Jesús y repensar como muchas veces reducimos la vida a una competición, como perdemos la compostura con tal de obtener algún reconocimiento, como nos comportamos inutilmente unos con otros”.
“Detenernos a reflexionar es una expeiencia de libertad”, dijo. La humildad, en efecto, “es ser libre de uno mismo, y nace cuando podemos permitirnos mirar lejos, no la punta de nuestros pies”, porque “quien se engrandece en general parece no haber encontrado nada más interesante que sí mismo y, en el fondo, tiene poca seguridad en sí”.