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El "verdugo" Alfaro, los ex odiados y el clásico personal de Zárate: tres historias del clásico que afrontará Boca ante San Lorenzo

Mañana en el estadio Pedro Bidegain el "Xeneize" disputará algo más que un clásico nacional y la punta de la Superliga. Habrá muchos ingredientes extra.

Viernes 20 de Septiembre de 2019

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Una nueva historia de la rivalidad entre Boca y San Lorenzo se escribirá mañana en el Nuevo Gasómetro, cuando líder y escolta de la Superliga disputen la cima… y algo más.

Será un encuentro plagado de condimentos que le servirá al equipo de Gustavo Alfaro como experimento de cara a la ida de las semifinales de la Libertadores ante River. Será en un escenario con clima casi tan hostil como el que afrontará el 1° de octubre en el Monumental.

Harta conocida es la enemistad con los de Boedo, que mandan en el historial profesional con 73 victorias frente a las 64 derrotas. No obstante el último antecedente fue en la Bombonera con celebración de los xeneizes con un 3-0 contundente.

Pero la chapa de la paternidad y alternativas deportivas incluso serán eclipsadas por la presencia de varios protagonistas boquenses, encabezados por su entrenador, con pasado en la entidad azulgrana.

Lechuga fue contratado por el Ciclón para la temporada 2005/2006 después de realizar una gran campaña con Quilmes. Comenzó de buena manera el Apertura con figuras de la talla de Sebastián Saja, el uruguayo Paolo Montero, Ezequiel Lavezzi y el paraguayo José Saturnino Cardozo, aunque el equipo se fue desdibujando con el correr de las fechas y sufrió un par de goleadas sobre el final del campeonato que precipitaron su salida del club.

El San Lorenzo de Alfaro terminó en el quinto lugar junto a otros cuatro conjuntos y el DT, sin crédito ante los hinchas, fue despedido en la tercera fecha del Clausura 2006 tras empatar con Vélez y perder con Estudiantes e Independiente.

"No soy una persona que viva de revanchas", declaró el verdugo y por entonces entrenador de Arsenal tras vencer a San Lorenzo en la final de la Copa Argentina 2013. De Boedo se marchó con la espina clavada por no haber hecho un mejor papel aunque el adiós fue sin rencores.

Dos de los titulares que tendrá Boca mañana anotaron sus nombres en los libros dorados de San Lorenzo. Son Julio Buffarini y Emmanuel Mas.

De un amor que aparentaba ser eterno al odio más visceral pasó el cordobés, uno de los hombres clave de San Lorenzo en el equipo dirigido por Ricardo Caruso Lombardi que se salvó del descenso en la Promoción con Instituto de Córdoba en 2012. El hincha cuervo se identificó tanto con Buffa por su empeño y entrega que lo ponderó entre los ídolos de la historia contemporánea.

El todoterreno que agitaba su extensa melena con la camiseta azulgrana alzó el Torneo Inicial 2013, la Libertadores 2014 y la Supercopa Argentina 2015 (justamente en una final 4-0 ante Boca). Fue transferido al San Pablo brasileño y después de tocar selección argentina empezó a ser vinculado con el Xeneize. A principios de 2018, Boca compró una parte de su pase y los argumentos del cordobés que aseguró priorizar su bienestar personal no convencieron a los simpatizantes que otrora lo adoraron. Hubo pintadas, insultos y otros agravios: Buffarini es considerado "traidor" en Tierra Santa.

Para colmo en el último enfrentamiento en la Bombonera, el lateral derecho ensayó una rabona que no cayó para nada bien en el plantel comandado por Jorge Almirón. Los fanáticos de Boca lo vitorearon y los del Ciclón lo defenestraron en las redes sociales pese al pedido de disculpas.

Menos ruido generó el paso de Mas en San Lorenzo, sobre todo porque su arribo se produjo justo en el momento en que la institución empezó a despegar institucionalmente de la mano de Marcelo Tinelli y Matías Lammens.

Sin embargo el sanjuanino tiene antecedentes similares, con los mismos títulos que Buffarini en el Ciclón y la intención de volver al fútbol argentino para tratar de ser considerado en la Selección de cara al Mundial de Rusia 2018, sueño que finalmente no pudo concretar.

Quien añadirá el último condimento a uno de los grandes duelos de la fecha 7 de la Superliga será Mauro Zárate. "Mi clásico es San Lorenzo. Es el equipo al que más me gusta enfrentar y sí, me va bien". Los dichos del ahora delantero de Boca datan de su último paso por Vélez, otro de los equipos que mantienen una rivalidad acérrima con los de Boedo.

MZ19 se lesionó en la ida de los cuartos de final de la Libertadores frente a Liga de Quito en Ecuador y recién hoy volverá a formar parte de la lista de concentrados. Casi con seguridad ocupará un lugar entre los relevos y es muy probable que Alfaro le dé minutos para que adquiera rodaje de cara a la primera semifinal contra River.

Él jugará un partido especial y sabe que los hinchas adversarios lo tendrán entre ceja y ceja. En su círculo íntimo Zárate confiesa que le encantan este tipo de compromisos en los que siente que el entorno agrande su figura.

Alfaro evaluará a varios de sus dirigidos en un examen que pondrá a prueba el carácter y presente futbolístico.

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